Una llamada a la empatía

Creo que uno de los valores esenciales que debería tener todo ser humano es el de la empatía.

Se que hay personas que no están acostumbradas a ponerse en el lugar del otro. Se que si nunca te lo has planteado, probablemente es algo que te costaría mucho hacer. Pero no por el hecho de tener más o menos capacidad de sentir lo que siente el otro en un momento determinado, sino por lo cómodo que supone no hacerlo y mantenerte en tu pequeño lugar en el mundo, en el que lo que piensas, así como las historias que te has contado, se convierten en la única verdad que percibes. Seguir leyendo

¿Estás conectad@ con tu esencia?

Existen creencias que nos acompañan toda la vida si no les ponemos freno.

No sé si eres de esas personas que vive desde un modelo de bloqueo de sentir, percibir, sentir y asumir las responsabilidades del dolor, el miedo, la tristeza o la soledad.

Si es así, sin darte cuenta, estás añadiendo la opción de evitar responsabilizarte, también, de la alegría interior. Esto ocurre porque tienes una necesidad de protección que hace que pierdas la conexión contigo mism@. Y así lo único que consigues es colocar tareas, reglas, obligaciones y sensación de vergüenza por encima de tu conexión.

Cuando tienes este tipo de desconexión, actúas desde un estado de Ego permisivo o autoritario. Seguir leyendo

Aprende a decir NO sin sentirte culpable

En algún momento de nuestra vida, empezamos a aceptar una realidad que siempre ha estado presente: No siempre vamos a caerle bien a todo el mundo. Lo se, parece obvio, pero no creo que seamos realmente honestos y coherentes cuando nos encontramos con situaciones así. Estamos educados en una sociedad en la que, en general,  nos cuesta decir que no. Miedo al rechazo, a no gustar, a no ser aceptados,…En el fondo, todos queremos caer bien o gustar.

Aprende a decir no.

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5 libros para reinventarte

Hoy en día, es normal que hayas tenido alguna conversación con un amigo, familiar o conocido acerca de su trabajo. Lo más común es escuchar quejas sobre cualquier cosa relacionada: el jefe, horarios, compañeros, apatía, proyectos sin ilusión, etc.

Eso hacemos, quejarnos. Solo nos movemos en ese círculo en el que, no cambiamos el foco para encontar alguna solución. Quizás, porque probablemente las ideas que empiezan a aparecer en nuestra cabeza son tipo: tengo que buscar un trabajo, de lo que sea, o quizás debería plantearme qué me gusta hacer, pero…¿qué me gusta hacer?, no se, no tengo ni idea, quizás podría emprender, pero ¿qué me van a decir en mi casa?, total, el hecho de que me guste dibujar y se me de bien no quiere decir que pueda vivir de eso, y con la edad que tengo, ya no tendría éxito, porque debería haber empezado antes, tener más formación, me llamarían loc@, tampoco se por dónde empezar, es demasiado difícil,… Seguir leyendo